Me echaron de la casa por fumar marihuana

COLUMNA || Quizás el título de esta columna sorprenda a muchos pero tengo que aclarar que este no es mi caso, sin embargo, el tema se me ocurrió cuando mi padre me preguntó, “¿Supiste que echaron al hijo de doña Fany de la casa porque se la pasa fumando marihuana?”.

Quedé sorprendido un poco porque realmente el muchacho no supera los veinte años pero sí sé que consume cannabis de manera recreativa. No obstante desde el instante que mi padre me contó, me quedó rondando en la cabeza una pregunta. ¿Es la solución echar a un hijo de la casa porque fuma marihuana?

Hace un tiempo esta situación también la vivimos en mi familia cuando un pariente echó a su hijo de la casa porque lo pillaron fumando en el baño del colegio. Obviamente la decisión de la institución también fue echarlo de la escuela.

Esta fue una situación bastante tensa en mi familia porque no sabíamos qué hacer con él, pero afortunadamente unos meses después pudimos solucionar el tema. No obstante, me han quedado rondando algunas preguntas frente a una circunstancia como esta. Además pienso que echar a un hijo de la casa no es lo más correcto.

Colombia está en un cambio y la marihuana ya es un tema abierto, más aún cuando la tenemos a la mano y es de muy fácil acceso, pero me atrevo a decir que muy pocos, tanto padres como jóvenes se preguntan realmente ¿cuál es la mística de la marihuana y por qué se fuma? Para los muchachos puede ser moda y parche, para los padres, sinónimo de delincuencia e indigencia.

Sobre el cannabis hay muchos debates en el contexto medicinal y recreativo, además para nadie es nuevo que existen normas legales para su uso y consumo, así que viendo el panorama de esta manera, ¿cuántos jóvenes colombianos serán echados de su casa en los próximos 10 años porque fuman marihuana?

Creo que es mejor que ustedes como padres hablen con sus hijos y le digan a ellos la facilidad que tienen para acceder a la marihuana y cómo deberían manejar la situación si llegan a consumirla. Y como jóvenes, si toman la decisión de fumar, mi recomendación es que lo hagan después de los 20 años cuando ya su cerebro esté mejor desarrollado para tomar decisiones.

No sé a cuántos han echado de su casa últimamente, pero no me parece agradable ver a un vecino de menos de 20 años desorientado y pensativo en el parque de mi barrio porque su mamá lo echó, creo que es más fácil que él coja un arma en esa situación. Opuesto sería si hay paciencia para guiarlo.

El cannabis es una planta que abre canales en el cerebro, por esto, si estás rodeado de problemas y conflictos, la energía que entra en tu cuerpo es esa, además es difícil prohibirle a un muchacho que fume. En cambio, si en medio del consumo hay buenos consejos y paciencia para que aprenda a manejarlo como se maneja el cigarrillo, el licor y el sexo, estoy seguro que usted no tendrá necesidad de echar a su hijo de la casa y él aprenderá que es mejor saberla manejar para que no le toque dormir en un parque.