Una mirada al mundo BDSM en Cali, está permitido curiosear

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Nalgadas, cuerdas, juguetes y sumisión. Abordar las prácticas BDSM en un entorno tan conservador como el caleño puede ser complejo, ya que en un país donde se desata una polémica por una encuesta del DANE sobre sexualidad en los colegios, no es fácil escribir acerca de una comunidad de erotismo alternativo que existe en nuestra ciudad.

Para los que que no saben, el BDSM, en ocasiones mal interpretado exclusivamente como sadismo, es una sigla que se refiere a una serie de prácticas de erotismo alternativo. La B se debe a Bondage (Amarres), D por Dominación o Disciplina, S viene de Sado o Sumisión y finalmente la M por Masoquismo.

Desde una perspectiva psicoanalítica, la psicóloga Catherine Miller señala que las personas involucradas en esta clase de prácticas, padecen un trastorno en la energía sexual causado por una afectación en la relación materna o paterna, la cual se refleja en una tendencia a ver al otro como un objeto de placer sexual.

Otra postura supone una conducta en la infancia, vinculada en la adultez al placer. En este sentido, vale la pena revisar a profundidad el concepto y las prácticas para entender el mundo BDSM de una manera más objetiva.

La comunidad BDSM en Cali

El BDSM como comunidad tiene presencia en Cali desde el año 2000, sin embargo desde 2013 se ha reconfigurado, constituyéndose según *Javier Montes, uno de los líderes y organizadores, en un espacio de encuentro e intercambio plural para todas las personas interesadas en el erotismo alternativo.

Esta comunidad, además de congregar miembros y hacer la transición de las comunidades online a los espacios físicos, busca educar a las personas para que puedan desarrollar las actividades en parámetros de seguridad, además de protegerse frente a depredadores sexuales y combatir el estigma social al que se ven sometidos, a través de una información y comunicación abierta.

Deshaciendo mitos

Es común que se relacionen las prácticas de BDSM con la necesidad de lastimar con sevicia a otro, causar daño, o dolor. Si bien el dolor forma parte de la experiencia estética de estas prácticas, el BDSM corresponde a un universo mucho más complejo, erótico e intelectualmente más rico.

La genitalidad corresponde a la parte más física de la sexualidad y se centra en los genitales femeninos o masculinos, un aspecto netamente fisiológico. La sexualidad, a groso modo, es la relación emocional, simbólica y corporal que cada individuo establece con su genitalidad y se ve afectada por la realidad hormonal del sujeto, su equilibrio mental y el entorno. Por otro lado, el erotismo representa un estilo de vida, en el que se privilegia la relación filosófica del sujeto con su propio placer.

El universo BDSM pertenece a la categoría del erotismo, pues si bien tiene claras manifestaciones de la sexualidad, sus prácticas están más vinculadas a una relación con el placer fundamentado en la fantasía, que con el simple placer carnal.

El BDSM plantea un acto erótico entre una parte dominante, que encuentra su propio placer controlando al otro, y una parte sumisa, que es el objeto de deseo del dominante y que a su vez, desea ser sometido. Esta clase de relaciones se ven reflejadas en espacios que trascienden lo sexual, en las que se propende a estimular la fantasía a través del juego, pues finalmente el BDSM es eso, un juego.

No obstante, para ello existen tres clases de espacios donde la comunidad BDSM en Cali se reúne a jugar. El primero se da online a través de las diferentes redes sociales y blogs de la comunidad. El segundo es a través de los Cali kink Munch, que son reuniones abiertas al público, donde se da información sobre un tema específico, especialmente aspectos de seguridad y cuidado.

En tercer lugar se dan los encuentros prácticos, que son de carácter exclusivo para miembros activos de la comunidad, pues la convocatoria se hace de manera privada. En estos encuentros se ponen en práctica alguna de las actividades expuestas en el Cali kink Much o se realizan demostraciones.

Prácticas

Las prácticas en el BDSM son muy variadas y van desde las suaves, como el juego de rol, hasta las prácticas fuertes, como la asfixia erótica. Sin embargo tienen algo en común, todas deben ser consensuadas, de lo contrario se convierte en abuso. Es importante conocer esta diferencia, pues las prácticas BDSM muchas veces son confundidas con el trato indigno, la violencia de género, el abuso doméstico o el uso extremo del dolor.

Otro factor a tener en cuenta es la responsabilidad del dominante sobre la salud e integridad del sumiso. Para realizar cualquiera de las prácticas, incluidas las suaves, se requiere de un proceso de preparación, tener un ambiente controlado y permanecer en un estado alerta, sin consumir drogas o alcohol. Precisamente como una manera de desmitificar el BDSM, practicantes de todo el mundo han creado comunidades que buscan que éste se realice de la manera más consciente y segura posible.

Por lo tanto, si te interesa conocer más sobre la comunidad BDSM en Cali, puedes obtener más información a través de su página en Facebook Munch BDSM Cali, o puedes acercarte a los Cali Kink Munch, que son actividades abiertas al público. 

* Nombre de la fuente fue cambiado por seguridad.

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