Estas son algunas convocatorias en Europa para artistas latinos en 2026, quién puede aplicar, desde dónde y qué debes tener en cuenta.
Europa cuenta con un ecosistema amplio de convocatorias culturales que apoyan la creación artística, la movilidad, las residencias y los proyectos culturales con impacto social. Algunas de estas oportunidades sí están abiertas a artistas y creativos latinoamericanos, pero no todas funcionan igual ni aplican para todos los perfiles. Entender esa diferencia es clave para no perder tiempo, energía y expectativas.
Este artículo no pretende vender la idea de que Europa es una solución mágica ni que las convocatorias son fáciles de obtener. Al contrario, busca ofrecer información clara y realista para que cada artista o creativo latino pueda evaluar si una convocatoria encaja con su situación actual en 2026.
Antes de aplicar debes entender el terreno
El primer error común es pensar que todas las convocatorias europeas aceptan postulaciones desde cualquier país. No es así. Existen, a grandes rasgos, tres tipos de convocatorias culturales en Europa:
1. Las que exigen residencia legal en Europa.
2. Las que aceptan aplicaciones desde Latinoamérica, pero bajo condiciones específicas.
3. Las que solo funcionan a través de organizaciones o socios europeos, no de manera individual.
Antes de aplicar, conviene hacerse preguntas simples pero decisivas como, ¿vivo en Europa o en Latinoamérica?, ¿aplican personas individuales o solo instituciones?, ¿mi proyecto dialoga realmente con los objetivos culturales del programa? Responder esto evita frustraciones y aplicaciones innecesarias.
Movilidad y residencia en Europa
Uno de los programas más conocidos en materia de movilidad cultural es Culture MovesEurope. Está financiado por la Unión Europea y apoya a artistas y profesionales culturales que ya residen legalmente en Europa. Cubre gastos como viaje, alojamiento y honorarios, y está dirigido a disciplinas como artes visuales, música, literatura y artes escénicas.
Es importante aclarar que desde Latinoamérica no se puede aplicar a este programa si no se cuenta con residencia legal en Europa. Es una convocatoria muy sólida, pero también muy clara en sus requisitos.
Instituciones culturales con convocatorias abiertas
El Goethe-Institut, la institución cultural oficial de Alemania, lanza regularmente convocatorias para residencias, intercambios y coproducciones culturales con enfoque intercultural. Aquí hay una diferencia importante, ya que sí existen convocatorias abiertas a artistas latinoamericanos que viven fuera de Europa, dependiendo del país, el programa y el enfoque del proyecto.
Algo similar ocurre con la European Cultural Foundation, una organización independiente con sede en Ámsterdam que apoya proyectos culturales vinculados a impacto social, migración, democracia e identidad. En este caso, desde Latinoamérica se puede aplicar, pero siempre depende de la convocatoria específica y del tipo de proyecto propuesto.

Grandes fondos europeos
Creative Europe es el principal fondo de la Unión Europea para proyectos culturales y audiovisuales. Maneja presupuestos altos y financia proyectos grandes y colaborativos. Sin embargo, aquí hay una condición clara, no suele financiar a personas individuales. Desde Latinoamérica solo es posible participar si existe un socio europeo que lidere el proyecto, generalmente una organización cultural o institución.
El caso suizo, Pro Helvetia
Pro Helvetia es el Consejo de Artes de Suiza y ofrece programas de residencias y apoyo a proyectos internacionales. Aunque muchas de sus convocatorias exigen un vínculo con Suiza o una institución anfitriona, sí existen modalidades a las que se puede aplicar desde Latinoamérica, especialmente residencias en Suiza gestionadas a través de oficinas regionales.
Elegir bien también es parte del trabajo creativo
No todas las convocatorias culturales están pensadas para todos los perfiles, ni todos los momentos de una carrera artística. Informarse, leer las bases y entender desde dónde se puede aplicar es parte del trabajo creativo.
Europa ofrece oportunidades reales, pero exige criterio. Elegir bien la convocatoria correcta puede marcar la diferencia entre un proyecto frustrado y uno viable. Y ese primer paso empieza siempre por la información.
