Mié. Feb 21st, 2024

En los años posteriores a su secuestro y brutal agresión mientras informaba sobre la violencia en una prisión de máxima seguridad, la galardonada periodista Jineth Bedoya Lima continúa luchado incansablemente para llevar la violencia sexual contra las mujeres a la conciencia pública.

Jineth Bedoya Lima
Jineth Bedoya Lima, Cromos 2017.

Jineth Bedoya Lima es una periodista colombiana galardonada y defensora de los problemas de la mujer. Es muy conocida por su información sobre los grupos paramilitares de Colombia, así como por los secuestros y amenazas que sufrió en 2000 y 2003 en el curso de su trabajo profesional. Desde su secuestro, tortura y violación en el año 2000, su caso se ha convertido en sinónimo de impunidad y corrupción arraigada en el sistema judicial colombiano.

El día de su ataque aún no resuelto, el 25 de mayo de 2000, Bedoya se encontraba trabajando como reportera de El Espectador, en una historia sobre violencia en una prisión de máxima seguridad que involucraba a funcionarios del estado y grupos paramilitares.

Mientras estuvo en la prisión, bajo lo que resultaría ser una falsa pretensión para entrevistar a un líder paramilitar, fue secuestrada, torturada y violada por tres paramilitares, los atacantes de Bedoya le dijeron: «Estamos enviando un mensaje a la prensa en Colombia». El secuestro tuvo lugar a plena luz del día y se sospecha que fue con la complicidad de la Policía Nacional.

Durante los años transcurridos desde su secuestro, Jineth Bedoya ha luchado incansablemente para llevar el tema de la violencia sexual contra las mujeres a la conciencia pública. Ella ha seguido informando sobre el conflicto y la historia de los paramilitares en Colombia, solo que ahora varios guardaespaldas la acompañan las veinticuatro horas del día.

Bedoya en el año 2000 recibió el Premio Internacional de Libertad de Prensa de Periodistas Canadienses por la Libertad de Expresión y en 2001 fue galardonada con el Premio Coraje en Periodismo otorgado por la International Women’s Media Foundation. También recibió el Premio Internacional de Mujeres de Coraje otorgado por la Secretaria de Estado en 2012.

La decisión del Fiscal General de la Nación en septiembre de 2014, de reconocer oficialmente los abusos contra ella como crímenes contra la humanidad fue bien acogida, y el 1 de junio de 2015 la misma oficina decidió abandonar cargos contra uno de sus presuntos atacantes, Alejandro Cárdenas Orozco y lo volvieron a arrestar.

El miembro local de IFEX en Colombia, la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), cuyos abogados representan a Bedoya y presentaron una petición sobre su caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en 2011, tuiteó que esperaban que éste fuera el primer paso en el camino para finalmente terminar con los 15 años de impunidad que Jineth Bedoya ha soportado.

Pero esto fue solo una ilusión. Aquí estamos y la justicia aún no se ha servido en el caso de BedoyaEl año pasado, tuvo que ir al estrado por duodécima vez para proporcionar los detalles de su terrible experiencia. En los años durante los cuales el poder judicial ha investigado y procesado de manera ineficaz estos crímenes, varias de las personas involucradas, tanto perpetradores como testigos, han muerto o han eludido a las autoridades.

Jineth Bedoya
Jineth Bedoya en Sesiones de la CIDH.

A pesar del paso de tanto tiempo, los procesos legales en el caso han avanzado a media velocidad, debido a un sistema judicial negligente y la falta de voluntad política por parte del Estado cuando se trata de investigar y castigar a los responsables de los crímenes. Un ejemplo de esto es el hecho de que, hasta la fecha, lo único que se ha logrado es reducir las sentencias, a través de acuerdos de culpabilidad, para Alejandro Cárdenas Orozco y Mario Jaimes Mejía, quienes aceptaron parcialmente los cargos que se les imputaban. 

Texto originalmente publicado en
flip.org.co