Mié. Feb 21st, 2024

PERFILES || Luego de tener una semana llena de sorpresas en una ciudad caótica, continúo insistiendo en que la vida es como un juego de ajedrez, no es de azar, aquí todo está perfectamente calculado, pensado y escrito.

Por Ángela Gabriela Cárdenas

De regreso a Cali, venía asustada porque el avión atravesaba por una turbulencia, así que me tensioné y tomé con ambas manos el cinturón. El hombre que venía a mi lado me dijo esto es lo único malo de viajar, asenté con mi cabeza y le pregunté ¿viajas constantemente?, a lo que respondió positivamente. Luego se quitó los lentes oscuros que no me permitían visibilizar su mirada, y estiró su mano hacía la mía, mucho gusto, Sergio, solté el cinturón y le di la mía Gaby.

Me generó curiosidad aquella persona, así que me puse en modo periodista.

—¿Eres de la costa? —le pregunté, pues su acento estaba bastante marcado.

Sí, soy de Valledupar sonrió.

Sin dejar morir la conversación, continué.  

—¿Y por qué vas a Cali?

Tengo una presentación en Sevilla, ¿queda muy lejos del aeropuerto? me dijo inquietado.

—Realmente no, está ubicado a dos horas. —Hubo un pequeño silencio.

—Entonces, ¿eres artista? —Le pregunté, retomando la respuesta al por qué venía a Cali.

Soy acordeonero. Expresó en un tono medio tímido.

—¡Venís a traernos el sabor costeño a Cali! Sonreímos ambos y se animó a decirme que era el acordeonero de Jorge Celedón y he aquí lo que encontré…

Sergio Luis Rodríguez, ni joven, ni viejo, tiene 31 años. Desde sus cinco años conoció el universo del vallenato, un género musical que para muchos es ‘harto’ como dicen en Cali. Pero nacer en la Costa Atlántica le dio la posibilidad de descubrir el acordeón. Y aunque estudió música en la Universidad de Los Andes en Bogotá, tocar fue algo innato, nadie le enseñó.

Luis aprendió haciendo uso de dos de sus cinco sentidos: la vista y la escucha. “La práctica hace al maestro” dice un dicho popular, y así fue el caso de Sergio, pues duró 12 años tocando junto al caballero del vallenato, Peter Manjarrés. Ahora, desde hace más de un año, se dedica a darle vida a las canciones del tres veces ganador de los Premios Grammy Latinos, Jorge Celedon.

Inspirado en situaciones personales o conocidas, muchos amantes del vallenato han entonado a todo pulmón sencillos musicales como “Porque es tan natural sentir que ya te amo y que me estoy muriendo” o “Si tú quieres ser mi amiga, yo soy tu amigo, seamos amigos, amigos especiales” y un centenar de canciones más que hacen parte de su lista de composiciones.

Pasando a su vida sentimental, Rodríguez tuvo que reconocer que las mujeres más bellas que ha conocido son de la capital vallecaucana, sin embargo, ya está enamorado de tres mujeres y no precisamente caleñas, tiene un corazón bastante amplio. La mitad es de su esposa y la otra de sus dos María’s, pues ambas hijas poseen dicho nombre. Aterrizamos y lo primero que me dijo fue viste, hicimos una entrevista en el avión, sonrió nuevamente, me dio la mano y le respondí ¡espero puedas conocer Cali!. Nos dimos un abrazo y cada quien tomó su rumbo.