Jue. Feb 29th, 2024

La vida de Roxana, una joven indígena transgénero colombiana, cambió cuando conoció a la diseñadora Laura Laurens. Actualmente, sus tejidos perlados iluminan las creaciones de Laurens y ambas se abren paso en las pasarelas más importantes del mundo.


En su documento de identidad, Roxana Panchi Gutiérrez es John Faber, una joven indígena transgénero que se abre camino en el mundo, pues en el año 2017 conoció a la diseñadora colombiana Laura Laurens en una feria de artesanías de Bogotá, cuando ella y otros nativos exhibían joyas sofisticadas.

Desde ese momento las dos artistas tejieron una amistad única, tanto así que la citadina Laura pasó un tiempo con Roxana y otras emberas trans conociendo la precariedad en la que vivían.

El encuentro de estos «dos mundos» se consolidó en febrero cuando se presentaron en Londres.

Hasta entonces Roxana era feliz con la «rutina» del tejido tradicional de perlas o chaquiras, no obstante, dos años después de ese encuentro, sus tejidos perlados iluminan las últimas creaciones de la diseñadora colombiana en Bogotá, Londres, París y Nueva York.

Cabe decir que una docena de indígenas transgénero, que también cultivan café, le ayudan, es por eso que cuando un cliente compra una prenda de Laura, se lleva todo un entramado de historias.

«Ser indígena es difícil pero ser una indígena transgénero es todavía más complicado porque el rechazo de la comunidad y de la familia es inmediato», manifiesta Roxana.

Laura Laurens lanzó su primera colección en 2013 en París y ahora su marca es conocida desde Los Ángeles hasta Florencia y se distingue por sus diseños de ropa cortada en tejido militar bruto o tinturado.

Laurens también se inspira en las figuras que se hacen con chaquiras, como la cabeza de tigre, que estampa en textiles coloridos tipo arco iris, símbolo de la comunidad LGBTI y de armonía entre los indígenas.

Roxana actualmente es una líder entre las aproximadamente 20 indígenas transgénero Embera Carmatarrúa, muchas de los cuales mantienen oculta su preferencia sexual por miedo a ser repudiadas.