Sáb. Jun 22nd, 2024

Han pasado dos debates presidenciales y ha ninguno de los candidatos se les ha preguntado sobre sus propuestas frente a los recursos culturales de Colombia. Una grieta en épocas de elecciones, donde el arte y la cultura deberían ser un factor clave en la discusión del futuro de nuestro país.

Actualmente en Colombia el arte y la cultura ocupan un lugar en el desarrollo del país y en los últimos años, la actividad creativa ha contribuido a superar algunos traumas de la guerra y ha reconstruir los vínculos que nos unen.

Sin embargo, los dos debates presidenciales que se han realizado, uno en Teleantioquia y el otro en Telecaribe, han sido encaminados a temas de corrupción, explotación minera, medio ambiente y a cascarse el uno al otro verbalmente, pero sobre el arte, la literatura, el teatro, la danza, la gastronomía, el cine, la música y la palabra, las cuales tienen varios roles importantes para Colombia, de eso no se ha hablado.

No obstante, ¿qué van hacer los candidatos presidenciales con los recursos culturales de nuestro país? ¿Estará de acuerdo todo el sector cultural con los programas que cada candidato propone

Recuerden que Vargas Lleras insiste en la reestructuración del Ministerio de Cultura y del Sistema Nacional de Cultura. Se compromete a aumentar la inversión en concertación y estímulos, a duplicar los ingresos de las industrias culturales y creativas, a rehabilitar 300 espacios culturales y 150 equipamientos, y a duplicar el acceso a bienes y servicios culturales.

Humberto de la Calle propone fundamentalmente crear los Centros de Participación Ciudadana, Humana y Equitativa (Parche), para que los jóvenes tengan la oportunidad de acceso a la oferta cultural de alto nivel y las actividades culturales.

Gustavo Petro promete una gran movilización cultural y deportiva para liberar las fuerzas de la creatividad, la música, el arte y la memoria.

Sergio Fajardo basará su campaña en la combinación entre educación, ciencia, tecnología, innovación, emprendimiento y cultura.

Iván Duque, quien promovió en el Congreso la Ley de Economía Naranja, entre sus ocho iniciativas culturales tan solo una se refiere a la promoción del talento en la música y otras artes.

En general, los candidatos están incluyendo propuestas que no están siendo puestas en el debate, sobre todo cuando el sector cultural pide a gritos una renovación debido a su participación en el crecimiento de la riqueza en Colombia; que parta de lo territorial, con una nueva visión del patrimonio y un acercamiento más sugestivo a las artes.

¿Es entonces la cultura el trasero de la economía en nuestro país? Aparentemente sí, y los jóvenes (millennials), emprendedores y artistas de Colombia parece no importarles o no estar enterados ni atreverse hacer algo al respecto. Mientras tanto, el arte y la cultura siguen a la expectativa de un proceso de participación más profundo y democrático, sin ser protagonistas en los debates presidenciales.