Dom. Abr 21st, 2024

En este viaje participan 12 científicos de la Iniciativa de Delfines de Río de Suramérica (SARDI) y es la tercera vez que los científicos recorrerán este trayecto del río Amazonas.

Comenzó en Iquitos, Perú, una expedición científica internacional por la cuenca del río Amazonas, incluyendo una parte de Colombia y Brasil, el objetivo principal es hacer conteos de delfines de río para determinar las dinámicas de sus poblaciones.

No obstante, con la información obtenida hace 20 años, confirmarán si las poblaciones de delfines de río podrían estar disminuyendo.

En este viaje participan 12 científicos de la Iniciativa de Delfines de Río de Suramérica (SARDI) y es la tercera vez que los científicos recorrerán este trayecto del río Amazonas, desde Iquitos, pasando por Leticia (Colombia), hasta llegar a Santo Antonio do Iça (Brasil).

El grupo de científicos también evaluará los diferentes tipos de amenazas que hay en el trayecto, incluyendo la presión de la caza de delfines de río para usarlos como carnada.

“También vamos a recopilar datos de otras amenazas como la minería y la deforestación. Ahora estamos notando que el nivel del río está muy alto, lo cual es atípico para esta época del año. Además, el trayecto que vamos a realizar desde Leticia hasta San Antonio de Isa (Brasil), es la primera vez que se realizará y esto nos permitirá cubrir un vacío de información, pues habíamos hecho expediciones desde el río Putumayo hasta el Amazonas y nos faltaba un pedazo para tener la visión de este eje”, cuenta Saulo Usma de WWF-Colombia.

Los expertos de SARDI esperan que la información obtenida en este viaje, junto a análisis del monitoreo satelital que han realizado desde 2017, se tengan en cuenta para el desarrollo de un Plan de Manejo y Conservación para los delfines de río.

Cabe decir que éste sería avalado por la Comisión Ballenera Internacional, como resultado de un esfuerzo coordinado entre gobiernos. De esta manera SARDI le apunta a mitigar las amenazas sobre los delfines de agua dulce en Suramérica.

Fuente | WWF